Después de tanto tiempo, después del miedo a equivocarse, miedo a fallar, miedo a que algo saliera mal, a tropezar y no poder levantarse, miedo al futuro y al presente, miedo también al pasado, un pasado oscuro que los perseguía. Por miedo a malos entendidos, a pensamientos equivocados.
Derrumbaron muros, fronteras, hileras de gente que se agolpaba contra ellos. Rompieron cadenas, curaron cicatrices, liberaron almas y despejaron mentes. Se dieron tanto tiempo que dolió, pasaron noches en vela pensando en que el otro no pensaría en ellos, hubo silencios eternos, interrumpidos por gritos ahogados. Hubo lágrimas secas y sonrisas tatuadas. Hubo angustia en sus corazones, pánico y desesperación. Hubo nostalgia y recuerdos, hubo tardes en que ambos miraban la lluvia y sus miradas se cruzaban sin saberlo. Hubo suspiros compartidos a kilómetros de distancia. Hubo palabras dichas al mismo tiempo, sin ser pensadas.
Hubo amor sin ser conocido, y después de tanto tiempo, ambos se atreven a reconocerlo y se dan cuenta, de que ninguno de los dos fue suficientemente valiente como para luchar por ese amor...(hasta hoy) que es demasiado tarde…
No nos equivoquemos porque nunca es demasiado tarde
Mariona*
No hay comentarios:
Publicar un comentario